¿Por qué es tan importante optimizar el riego agrícola?

¿Por qué es tan importante optimizar el riego agrícola?

España ha sido siempre un territorio con una compleja situación hidrológica. Debido a la ubicación y distribución geográfica de nuestro país, muchas veces el acceso al agua no está al alcance fácilmente para todas aquellas actividades que requieren de este valioso recurso. Esta situación se ha complicado todavía más en los últimos años: cada vez más expertos afirman que la emergencia climática ha provocado que las temporadas de sequía sean más severas y frecuentes.

La distribución de los distintos regímenes fluviales influye, a su vez, en la propia distribución del mapa de las principales zonas de regadío de nuestro país. Como es lógico, las zonas en las que encontramos una mayor actividad de regadío están alejadas de los regímenes fluviales mediterráneo y de montaña. Sin ir más lejos, en la zona del Levante, las zonas con mayor actividad y concentración de regadío están alejadas de otras más influidas por el clima mediterráneo. 

En una serie de territorios las explotaciones se dedican a cultivos de secano por las características del suelo y el clima. En otras muchas zonas de la península predomina el cultivo de secano debido, principalmente, al difícil acceso a un suministro estable de agua. 

La transición hacia una agricultura de regadío

En otros territorios de nuestro país, el regadío todavía no está implantado, pero se está produciendo una progresiva transición hacia una agricultura de regadío, gracias a las innovaciones tecnológicas que está desarrollando y adaptando un sector agrícola siempre en transformación. Estas mejoras permiten implantar cultivos de regadío en zonas en las que, por sus características naturales, no permitían anteriormente su aplicación. 

Este cambio es lento debido, especialmente, a que los empresarios agrícolas muchas veces perciben la actualización de regadíos como una inversión demasiado elevada. Ciertamente, cambiar el cultivo de una finca y aplicar sistemas de regadío puede suponer un importante esfuerzo económico, pero está demostrado que, dadas las exigencias del mercado actual y venidero, es una inversión muy rentable.

Contar con la ayuda de especialistas en el sector puede ser la solución ideal para marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de una inversión que cada vez es más necesaria, para garantizar que la agricultura sea competitiva y más productiva. En un mundo de población siempre creciente y de ciudades en expansión, contar con un sector agrícola fuerte, capaz de alimentarla de forma eficiente y sostenible, es más importante que nunca.