¿Qué perspectivas aguardan al sector agrícola tras la crisis del COVID-19?

¿Qué perspectivas aguardan al sector agrícola tras la crisis del COVID-19?

La respuesta de la sociedad, ejemplar en la gran mayoría de casos, ha ayudado a combatir esta situación adversa. A diario nuevas iniciativas populares toman las redes para animar a seguir combatiendo esta crisis que, poco a poco, estamos superando unidos.

Existen mensajes de todo tipo. Unos afirman que pronto terminará el confinamiento en distintos países y que recuperaremos nuestra actividad con cierta normalidad; otros, sin embargo, afirman que esta situación y sus consecuencias se prolongarán más de lo esperado.

En este contexto, cabe destacar el papel de la agricultura como uno de los sectores esenciales que continúan operativos. Libre, en cierto modo, de la gran incertidumbre imperante, la actividad agrícola se ha posicionado como referente en cuanto a estabilidad. Y no sin razón.

Garantizar el sustento y el abastecimiento de alimentos siempre es una actividad primordial, por lo que, desde un principio, los distintos gobiernos determinaron que era una de las actividades que debía continuar operativa, siempre que fuera posible. La agricultura demuestra ser un sector a prueba de cualquier reto. Y es que una fuente de alimentación será siempre un pilar esencial para cualquier sociedad. Tanto ahora como tras estos momentos difíciles, la agricultura será una vía económica estable.

¿Cuál será el futuro económico de la agricultura?

En contraste con la incertidumbre sobre el futuro de ciertas actividades, existen otras que, siendo tan obvia su necesidad, parecen ser a prueba de cualquier crisis. La agricultura es una de ellas. No nos son ajenas las imágenes de personas formando colas interminables para adquirir alimentos en los supermercados, algo más controlado ahora, tras unos primeros días algo caóticos.

Sin embargo, la agricultura, como cualquier otra actividad económica, debe modernizarse acorde a los tiempos y a la carrera tecnológica actual. Son muchas las innovaciones que, día a día, se nos presentan en casi todos los aspectos. Para seguir siendo competitiva y posicionarse como referente, el sector agrícola debe aprovechar también las últimas innovaciones y avanzar hacia modelos más rentables.

Nuevas técnicas permiten optimizar la productividad de los cultivos

Aprovechar al máximo los recursos disponibles puede ser un elemento clave, más en una época en la que estos ya comienzan a ser escasos. En este contexto, conocer nuestro terreno y elegir el cultivo ideal por sus características puede marcar la diferencia entre el éxito o el fracaso de una explotación.

España, sin ir más lejos, es un país con un elevado estrés hídrico, ya que requiere de importantes insumos de agua para su agricultura en épocas en las que esta no abunda de forma natural. La emergencia climática agudiza esta problemática, y otras, requiriendo una acción por parte del empresario agrícola para optimizar su producción. El tránsito hacia un sistema de riego por puede ayudar al empresario agrícola a ahorrar en su consumo de agua, mejorando así el rédito de su explotación mientras ayuda a alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible.

La agricultura es garantía de futuro en todos los aspectos y, ahora más que nunca, contar con los aliados adecuados puede aportar un gran impulso al sector, convirtiéndolo en la piedra angular de la economía del futuro. Acompañando a este sector para hacerlo más eficiente y productivo, avanzamos hacia un modelo más sostenible y rentable, acorde a los grandes retos y oportunidades de hoy y mañana.