El aguacate, un cultivo en expansión que necesita una optimización de los recursos en su gestión

El aguacate, un cultivo en expansión que necesita una optimización de los recursos en su gestión

El cultivo de aguacate no ha parado de crecer en España a lo largo de los últimos años. En la actualidad, ya supera las 14.000 hectáreas de superficie y roza los 100 millones de kilos de producción, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Andalucía lidera las cifras de kilos cosechados y hectáreas explotadas, con Málaga y Granada a la cabeza, aunque este cultivo está ganando peso en Huelva y Cádiz, así como en las Islas Canarias y la Comunidad Valenciana debido a su alta rentabilidad y a las condiciones climáticas favorables de estas zonas para el desarrollo del cultivo, las cuales limitan su expansión en nuestra zona geográfica.                                      

Esta fruta de clima subtropical se considera un cultivo en expansión en España. Las más de 14.000 hectáreas existentes se concentran en la Axarquía de Málaga y la costa tropical de Granada, que superan, en conjunto, las 10.000 hectáreas. En concreto, Málaga lidera el ranking nacional de superficie de aguacate, con 7.390 hectáreas y le sigue Granada, con 2.683 hectáreas. A estas provincias les siguen, en importancia por extensión, las Islas Canarias, que dispone de un total de 1.866 hectáreas, de las que 1.581 se explotan en Santa Cruz de Tenerife, mientras que las 285 restantes se encuentran en Las Palmas; tras las islas se sitúa Cádiz, con 592 hectáreas; a continuación, Valencia, con 543; tras ella, Huelva, con 520; después, Alicante, con 284 hectáreas; y Castellón, con 188. Existen otras zonas con cifras residuales: once hectáreas en Sevilla, ocho en Baleares, seis en Tarragona, cinco en Almería, cuatro en la Región de Murcia, tres en el Principado de Asturias y una en A Coruña.

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Requisitos para el cultivo de aguacate

El cultivo de aguacate requiere una serie de condiciones climatológicas, principalmente, un clima suave, con unas temperaturas que no superen los 30 grados centígrados ni caigan por debajo de los 4, de ahí que en Andalucía, la zona idónea para su desarrollo abarque toda la zona costera de la región, tal y como apunta los técnicos del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (Ifapa) de la Junta de Andalucía, que indican que este territorio dispone de un clima mediterráneo subtropical, con una media anual de 12 grados centígrados. Sin embargo, estas condiciones pueden replicarse en cultivos bajo plástico, una apuesta que está aún por explotar en España y que ofrece un amplio margen de mejora.

El aguacate es el fruto subtropical con mayor superficie en España, seguido por el mango, la chirimoya y el níspero, a los que se suman otros como la papaya, el caqui o el litchi, que van creciendo año tras año. Originario de las zonas altas del sur de México y el norte de Guatemala, el aguacate es, junto a la chirimoya, el primer cultivo subtropical que se introdujo en territorio nacional, datado a principios del siglo XVII, con constancia escrita de este tipo de árbol en el Jardín Botánico de Valencia y, más adelante, cerca del siglo XVIII, con alguna plantación en la provincia de Málaga, aunque no fue hasta el primer cuarto del siglo XX cuando empezó a cultivarse de forma comercial en la provincia malagueña.

El árbol del aguacate es vigoroso y de crecimiento rápido, pudiendo alcanzar los 20 metros de altura, aunque su tamaño medio ronda los doce metros. De corteza lisa y, en ocasiones, agrietada, presenta una abundante ramificación, susceptible a quebraduras por la acción del viento, así como a quemaduras por sobreexposición al sol. A pesar de que la flor es hermafrodita, presenta dificultades para autopolinizarse debido a que los estambres y el pistilo de la flor no maduran al mismo tiempo, un fenómeno que se conoce como dicogamia.

Precio del aguacate

Su interesante precio en origen ha sido uno de los atractivos principales para los agricultores, lo que ha motivado el incremento de su superficie, aunque no hay que bajar la guardia ante el auge que está experimentando la producción en países competidores como Marruecos y Portugal, como zonas más cercanas a España, así como la amenaza creciente que suponen las importaciones que está realizando la Unión Europea, procedentes, principalmente, de Perú, Sudáfrica, México y Colombia.

Andalucía acapara más del 90% de la producción de aguacate de España, con más de 87.000 toneladas registradas en la campaña 2019/2020, que ha culminado con un buen nivel de precios en todas sus variedades, según recoge el Observatorio de Precios y Mercados de la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, que destaca la valoración positiva del sector respecto a la respuesta del mercado europeo al consumo de esta fruta durante los primeros meses de la crisis de la Covid-19, al considerar que ha pasado de ser considerado como un producto exótico por parte de los consumidores a formar parte de la lista de la compra habitual.

Un precio medio de 2,34 euros/kilo, un 9% más

La cotización media de la cosecha 2019/2020 se ha situado en 2,34 euros el kilo, lo que supone un incremento del 9% respecto al ejercicio anterior. La variedad 'hass', que aglutina un 88% de la producción andaluza, ha cerrado el año con un precio medio de 2,44 euros el kilo y ha protagonizado el menor incremento respecto a la campaña precedente, con tan solo un 5%. Por su parte, el aguacate 'bacon', con un precio final de 1,30 euros el kilo y una representatividad del 3% de la producción total, ha registrado el mayor aumento, un 66%, respecto al curso pasado. La variedad 'fuerte', que representa el 5%, ha incrementado su precio final en un 28% y se sitúa en 1,53 euros por kilo. Por categorías, sobresale la primera de ellas, que ha supuesto el 71% del volumen total comercializado, alcanzando un precio medio de liquidación en origen de 2,73 euros el kilo.

Este año, la campaña de aguacate andaluz se ha visto favorecida por la situación del mercado europeo, donde la alta demanda se enfrentaba a una oferta relativamente débil con escasez de calibres gruesos. El Observatorio de Precios andaluz destaca que los altos precios pagados por Estados Unidos han motivado el desvío de importantes volúmenes de esta fruta procedente de México y Perú hacia este país; mientras que Chile entraba en el mercado con una importante reducción de su producción y abundancia de aguacate de bajo calibre, que junto al de Colombia, ha presionado al alza las cotizaciones de los calibres más grandes.

Amplio margen de crecimiento en España

El aguacate aún tiene un amplio margen de crecimiento en España, con la vista puesta en el mercado exterior. El de origen andaluz, referente de calidad en el mercado, ha incrementado sus exportaciones durante el período de producción en un 16% respecto a la campaña precedente; un aumento muy similar al del valor de las exportaciones, que lo ha hecho en un 15%, con una cifra superior a los 278 millones de euros. La Unión Europea ha absorbido el 96% de las ventas exteriores, cuyos principales destinos son Francia, con el 38% del volumen; Países Bajos, con el 17%; y Alemania y Reino Unido, con el 11 y el 10%, respectivamente.

Según la Organización Mundial del Aguacate (WAO, por sus siglas en inglés), se espera que al cierre de 2020, la Unión Europea consuma más de 750 millones de kilos de este nutritivo producto, rico en fibra y potasio, bajo en colesterol y triglicéridos, y que supone una poderosa fuente de energía. En 2018, en España se consumieron cerca de 75 millones de kilos de aguacate, mientras que el conjunto del país produce más de 97,7 millones de kilos, cifra que supuso batir el récord del año anterior. A pesar de ello, la ingesta media por habitante en España es de un kilo al año, muy por debajo de los 2-2,5 kilos que registran los países nórdicos.

A pesar de ello, la consultora Nielsen destaca que el consumo nacional se ha incrementado a lo largo de los meses de la pandemia, en comparación con el mismo periodo del año pasado. En concreto, en marzo lo ha hecho en un 26% hasta situarse en 4.636 toneladas; en abril, ha crecido un 37%, con 4.044 toneladas; y en mayo, un 35%, hasta las 4.318 toneladas. Los precios de venta alcanzados en estos meses han sido de 4,74 euros el kilo en marzo, 4,8 euros/kilo en abril y 4,72 euros/kilo en mayo, lo que supone incrementos del 6, el 7 y el 8%, respectivamente, respecto a los mismos meses de 2019. Datos todos ellos que acrecientan el atractivo por el cultivo de esta fruta exótica.

Optimizar los recursos productivos, fundamental

El diseño de las plantaciones, así como la estrategia del riego y el manejo adecuado del cultivo de aguacate no resulta sencillo si el productor no está bien asesorado, pues su rendimiento por metro cuadrado puede resultar relativamente bajo si no apuesta por sistemas de cultivo de alta eficiencia que incorporen la tecnificación de los mismos.

Esto resulta especialmente crítico en las zonas de expansión, donde hay que diseñar los sistemas en función de las condiciones particulares de cada finca y prestando especialmente atención a las condiciones climáticas tanto para el estudio de la viabilidad del proyecto como para el diseño del riego, el cual debe constar a veces de sistema de riego por microaspersión tanto para luchar contra las heladas como para bajar la temperatura.

La rentabilidad del proyecto está determinada por un análisis previo de viabilidad técnica y económica, un diseño optimo del proyecto, una ejecución correcta del proyecto y una gestión adecuada de la finca. En este sentido la optimización de los recursos productivos juega un papel fundamental en este cultivo.

Estas características suponen una oportunidad para el agricultor que sea capaz de gestionar de forma óptima el riego, pues en algunas de las zonas donde más está creciendo su cultivo se viene padeciendo las consecuencias de la escasez de recursos hídricos, llegando, incluso, a establecerse medidas restrictivas por parte de las administraciones, como es el caso del Gobierno andaluz, como disposiciones excepcionales para hacer frente a la persistente sequía.

Por otra parte, la situación fitosanitaria de este cultivo en España, con pocas plagas y enfermedades importantes, permite una producción prácticamente libre de tratamientos químicos, lo que facilita su comercialización en países con medidas más restrictivas en materia de residuos en frutos, una filosofía en auge por parte de los compradores internacionales.

Otro valor añadido para una mejor comercialización del aguacate radica en el reconocimiento que está gestionando el sector productor en España para lograr la aprobación de una indicación geográfica protegida que refuerce el posicionamiento del aguacate e incremente su diferenciación en los mercados, una medida que se viene reclamando desde hace años y que va por buen camino.

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