Cultivos autosostenibles: ¿Cuáles son y qué tipos hay?

Cultivos autosostenibles: ¿Cuáles son y qué tipos hay?

Un cultivo autosostenible es aquel que es capaz de sostenerse por sí mismo. Es decir, es un cultivo que se planifica y se lleva a cabo en función de los recursos que necesita para su desarrollo, así como del volumen de consumidores al que está dirigido, teniendo en cuenta la optimización de todos ellos.

En ese sentido, un cultivo autosostenible sembrará la superficie necesaria para la producción que se va a consumir; utilizará los recursos hídricos, energéticos y materias primas imprescindibles para conseguir este resultado, procurando minimizar cualquier horquilla, tanto en los inputs como en los outputs.

De esta forma, un cultivo autosostenible siempre se rige por parámetros de sostenibilidad, en los tres ámbitos de este concepto: desde el punto de vista social, económico y medioambiental. Con ello, contribuye a reducir tanto la huella hídrica como la de carbono en su zona de influencia, aminora la contaminación atmosférica y el impacto de la agricultura en su entorno (el suelo, las aguas subterráneas, los ríos, el mar, las fincas limítrofes, etc), optimiza el uso de energía y opta por la autosuficiencia energética mediante la utilización de fuentes renovables, reduce el empleo de productos químicos y contribuye a disminuir el desperdicio alimentario, fomentando el comercio justo y, por lo tanto, el equilibrio entre todos los eslabones de la cadena agroalimentaria, desde el productor hasta el consumidor final.

Entre los formatos agrícolas que buscan la autosostenibilidad se encuentran la agricultura vertical, así como los huertos urbanos. Ambos modelos pretenden cultivar los productos para el autoconsumo, ya sean para la hostelería como para uso particular, y combinan el reciclaje de materiales, el aprovechamiento y la reutilización del agua (riego automatizado e inteligente), el compostaje de los restos vegetales, así como la optimización de la energía eléctrica necesaria y del espacio disponible (en algunos casos, empleando sistemas hidropónicos).

Los cultivos autosostenibles son un formato agrícola aún incipiente, cuya expansión se antoja muy complicada debido a la presión que ejerce la evolución creciente de la población y, con ella, las necesidades de incrementar la producción de alimentos, en equilibrio con el aumento de productividad, rentabilidad y sostenibilidad. Mientras tanto, la agricultura tiende hacia sistemas de cultivo sostenibles con el objetivo de producir más con menos recursos.

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