EL RIEGO INTELIGENTE EN LA AGRICULTURA

EL RIEGO INTELIGENTE EN LA AGRICULTURA

Actualmente la superficie de regadío en el mundo es de 325,1 millones de hectáreas, representando el 20% de la superficie total de tierra cultivada y suponiendo el 40% de los alimentos producidos en todo el mundo. Se estima que el 70% del agua es utilizada por la agricultura de regadío a nivel mundial, utilizándose el riego por gravedad como método de riego en el 94% de la superficie regada y el riego por aspersión o goteo en el 6% restante de superficie, siendo la eficiencia del riego media a nivel mundial del 56% aproximadamente.

El arroz es el principal cultivo de regadío en el mundo, cubriendo el 29% de la superficie total de cultivos regados. Los países menos desarrollados dedican el 76% de la superficie regada a los cereales, centrándose el riego en estos países en la obtención de alimentos básicos, sin embargo, en los países con ingresos altos la diversidad de cultivos es mayor y el riego tiene una gran importancia en el desarrollo del sector agroalimentario.

En los próximos años está previsto que se produzca una revolución en la agricultura de regadío a nivel mundial, incrementándose la superficie de regadío, realizándose nuevas infraestructuras para riego, instalándose nuevos sistemas de riego que conlleven el aumento de la eficiencia del riego. De cara a afrontar los retos que conlleva esta revolución, hay que tener en cuenta los principales impactos negativos sobre el medio ambiente que tiene actualmente la agricultura de regadío (contaminación de las masas de agua, sobreexplotación de acuíferos, salinización de las tierras de cultivo, etc.), a lo que hay que añadir los efectos del cambio climático que provocará que los periodos de sequía se intensifiquen y la disponibilidad de agua para agricultura será menor, con lo cual, el ahorro de agua en la agricultura de regadío se hace imprescindible. Además de la necesidad de ahorrar agua, es necesario el ahorro de energía, ya que el cambio de sistema de riego por gravedad a riego a presión conlleva el uso de energía, aumentándose el consumo energético en el regadío.

Como solución al reto de aumentar la eficiencia hídrica y energética para dar respuesta a los desafíos descritos anteriormente aparece el Riego Inteligente, que consiste en la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) para realizar una gestión optima del riego, utilizándose de forma más eficiente los recursos productivos agua, energía y fertilizante en las fincas de cultivo e incrementando las producciones por el uso más eficiente de estos recursos, es decir, se produce más con menos. Las decisiones en el Riego Inteligente están basadas en la monitorización y adquisición de datos (datos climáticos, humedad del suelo, fertilización, consumos de agua, fertilizante y energía, imágenes…), procesamiento de datos (modelización, simulación y predicción) y representación de la información.

Con el objetivo de aumentar la eficiencia hídrica se incorporan las TICs para realizar una programación óptima del riego para ahorrar agua, estableciendo el momento, la frecuencia y el tiempo de riego adecuados según las características del cultivo, la configuración de la red de riego, el clima y suelo de la finca, dando de esta forma el agua que necesita la planta en el momento adecuado. La programación del riego debe implicar tanto el control de funcionamiento del sistema de riego como la distribución de la humedad en el suelo. Requiere una sectorización adecuada de la red de riego, la regulación de la presión para trabajar en condiciones idóneas, el uso de contadores inteligentes y el control de la humedad en el perfil del suelo y de la solución nutritiva en el mismo. Finalmente, la variable clave en el manejo del riego, el tiempo, se debe controlar mediante la correspondiente automatización del riego que facilita la gestión y el ahorro en los costes de operación.

Con el objetivo de aumentar la eficiencia energética se incorporan las TICs en los proyectos de riego con energía solar fotovoltaica. Estos proyectos disminuyen drásticamente los costes energéticos del riego y son la solución definitiva en las zonas donde no exista conexión a red. Existen varios tipos de energías renovables que pueden ser utilizadas en los sistemas de bombeo como alternativa a las energías convencionales, sin embargo, en la mayoría de las zonas regables del mundo, es la energía solar fotovoltaica la que mayores beneficios tiene para su utilización, de ahí que sea la energía renovable utilizada.

Las TICs en los proyectos de riego solar tienen la finalidad de sincronizar la disponibilidad energética con las necesidades de riego, adaptando los tiempos de riego requeridos en los diferentes sectores de riego a la irradiancia disponible, de manera que combinándolo con los equipos de monitorización del riego obtenemos una gestión optima del agua y la energía.

Estas soluciones son ya una realidad y su crecimiento será exponencial en los próximos años, teniendo como resultado final la reducción de la Huella Hídrica y Huella de Carbono de las producciones agrícolas.

El futuro de la agricultura de regadío a nivel mundial depende, en buena parte, de la implantación de sistemas de riego inteligente en las fincas de cultivo, que permitan la utilización más eficiente de los recursos productivos de manera que se aumenten los niveles de producción utilizando menos recursos productivos. Con el riego inteligente se incrementa la rentabilidad de las explotaciones y se minimiza el impacto ambiental de esta actividad al disminuir tanto el uso del agua como la aportación de elementos contaminantes al entorno. La implantación de sistemas de riego inteligente es fundamental para garantizar la sostenibilidad de la agricultura de regadío.